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Posadas (Misiones), 22 Jul. 10 (AICA)El obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, consideró que “los cristianos necesitamos revisar el lugar que le damos a la oración en nuestra vida”, al recordar que “el camino de oración implica la perseverancia y que siempre nos situemos como aprendices”.
“La perseverancia de la oración diaria, constante y la humildad de sabernos necesitados de Dios, son claves para ser hombres y mujeres de oración”, subrayó.
El prelado señaló que “es bueno que no nos olvidemos de una regla invariable: tener un rato para acentuar lo importante o sea para orar, nos permitirá resolver con mayor eficacia tantas cosas que nos inquietan y que son urgentes”, en insistió en que “debemos señalar la revalorización de la oración eucarística en nuestras comunidades y la participación en los momentos comunitarios de oración, en las misas y en las celebraciones”.
Tras explicar que esto es “alentador, porque la acción evangelizadora y sus nuevos desafíos necesitan que las comunidades cristianas sean escuelas de oración”, indicó que “es bueno también aclarar que si oramos bien, lejos de alejarnos de la realidad, nos podremos comprometer profunda y establemente con nuestro ambiente y con nuestros hermanos.”
Es cierto que el pragmatismo nos lleva a medir todo por la utilidad y nos puede hacer ver en la oración una pérdida de tiempo. En este domingo el Señor nos deja una enseñanza, que nos permite captar la necesidad de la oración y puede ayudarnos a no estar tan inquietos y agitados por tantas cosas”, concluyó.